Hoy comienza el Ramadán: un mes de espiritualidad, tradición y encuentro en torno a la mesa
El calendario lunar marca hoy el inicio del Ramadán, un mes de disciplina, solidaridad y encuentro. Desde el suhur antes del amanecer hasta el esperado iftar al anochecer, la gastronomía vuelve a ocupar un lugar esencial en esta celebración.
Con la puesta de sol de hoy da comienzo el Ramadán, el mes más sagrado para la comunidad musulmana en todo el mundo. Durante aproximadamente 30 días, millones de personas vivirán un tiempo marcado por el ayuno, la reflexión, la solidaridad y la espiritualidad, en una tradición que trasciende lo religioso para convertirse también en un importante acontecimiento social y cultural.
El Ramadán se prolongará hasta la celebración del Eid al-Fitr, la festividad que marca el fin del ayuno y cuya fecha depende del calendario lunar islámico, por lo que puede variar ligeramente según la observación de la luna.
¿Qué es el Ramadán?
El Ramadán es el noveno mes del calendario islámico y conmemora la revelación del Corán al profeta Mahoma. Durante este periodo, los musulmanes practican el ayuno diario (sawm) desde el amanecer hasta la puesta de sol, absteniéndose de comer, beber y otras actividades físicas durante las horas de luz.
Más allá de la privación alimentaria, el Ramadán es un tiempo de purificación espiritual, autocontrol y generosidad. Se intensifican las oraciones, la lectura del Corán y las acciones solidarias, reforzando el sentido de comunidad y ayuda mutua.
La jornada se articula en torno a dos comidas fundamentales:
- Suhur: la comida ligera que se realiza antes del amanecer, pensada para aportar energía durante las horas de ayuno.
- Iftar: la comida con la que se rompe el ayuno al caer el sol. Es el momento más esperado del día y suele compartirse en familia o comunidad.
Tradicionalmente, el ayuno se rompe con dátiles y agua, siguiendo la costumbre del profeta Mahoma, antes de dar paso a una comida más completa.

Comidas y bebidas típicas del Ramadán
Aunque cada país tiene sus propias tradiciones culinarias, hay alimentos que suelen repetirse en muchas culturas musulmanas:
- Harira: una sopa reconfortante muy popular en el norte de África.
- Samosas: empanadillas rellenas fritas o al horno.
- Fattoush: ensalada que incluye pan pita tostado, tomate, pepino, rábano, pimiento, cebolla y perejil.
- Cuscús y arroces especiados: acompañados de carne o verduras.
- Pan plano tradicional: como el khobz o el pita.
- Dulces como baklava: chebakia o maamoul.
En cuanto a bebidas, destacan los zumos naturales, el té a la menta, la leche aromatizada o bebidas tradicionales como el qamar al-din (a base de albaricoque).

Un mes que va más allá del ayuno
El Ramadán no es solo un periodo de restricción alimentaria. Es un tiempo de introspección, de reforzar la fe, de compartir y de fortalecer los lazos familiares y sociales. Las mezquitas amplían sus actividades con oraciones nocturnas especiales (tarawih), encuentros comunitarios y acciones solidarias.
Al finalizar el mes, el Eid al-Fitr pone el broche final con una gran celebración que incluye oración colectiva, reuniones familiares y comidas festivas.
Durante estas semanas, el Ramadán vuelve a recordarnos cómo la gastronomía, incluso en el contexto del ayuno, sigue siendo un elemento central de identidad, tradición y convivencia.